La psicóloga Veronika Stepanova no se contuvo en sus expresiones al comentar la reciente entrevista de Dmitry Dibrov con Ksenia Sobchak. Según Stepanova, el presentador de televisión se ve patético y está en una profunda depresión, sin haberse recuperado del divorcio de Polina.
“Me pareció de alguna manera patético. Quería acercarme, abrazarlo y decirle: ‘Dima, no llores’. Claramente está en una depresión profunda, con los ojos llorosos, está cayendo en el alcoholismo”, declaró Stepanova.
El propio Dibrov afirma estar feliz en su nueva relación con la nutricionista Ekaterina Guseva. Sin embargo, Veronika Stepanova piensa lo contrario. “Esta Katya no lo necesita en absoluto. Aunque es una mujer bastante atractiva. Y el rango de edad no es tan criminal, no es una jovencita, es una dama respetable, parece mayor de lo que es, y este abuelo es justo lo que necesita. Y ella no siente nada por él, ni él por ella, viven, estoy segura, en habitaciones separadas, en pisos diferentes. Y ella probablemente cumple una función de contable”, evaluó la psicóloga de manera categórica.
A Stepanova también le preocupa el excesivo interés de Dibrov por las chicas jóvenes y su tratamiento ambiguo hacia su exesposa. “Él llama a Polina todo el tiempo ‘Mi hijita’. Entonces, ¿estás follándote a tu hijita? Vamos a separar ya todos sus juegos sexuales. ¿Quién tienes delante, tu esposa o tu hija? Cogió a una niña de 17 años de Rostov y dice: ‘Queríamos tener hijos’. ¿Una niña de diecisiete años de Rostov quería tanto tener un hijo con un abuelo? ¿Y has pensado en lo que le supone a esa niña lamer tus pelotas grises?”, se indignó Veronika.
Según la bloguera, Dibrov ha empeorado notablemente, y la razón de ello podría no ser solo las consecuencias del divorcio, sino también el abuso del alcohol. “Es como si necesitara ponerse aceite en la cabeza para que estas vías funcionen. Quizás deberían recetarle hormonas de la juventud, inyectarle testosterona, para que su cabeza esté un poco más sobria. Probablemente bebe muchísimo. Se nota que su cara está completamente morada, aplastada, flácida”, concluyó la psicóloga.








