Roza Syabitova, la principal casamentera del país, no se quedó al margen de la discusión sobre la vida personal de Dmitry Dibrov. La presentadora de televisión declaró que no juzga a su colega, sino que, por el contrario, siente una sincera compasión por él. En su opinión, es hora de que Dmitry asuma su edad y deje de aferrarse a guiones que fueron relevantes hace muchos años.
En una conversación con los periodistas, Roza Raifovna, de 64 años, subrayó que las críticas son inapropiadas en este momento. Syabitova cree que Dibrov necesita apoyo. "No juzgo a Dibrov en absoluto. Me da pena, puramente desde un punto de vista humano. Él vuelve a elegir a jóvenes; él quiere esto, pero ya no tiene ni la fuerza ni las posibilidades. Probablemente, hay que recordar la edad, aceptar que ya no puedes permitirte todo", declaró directamente.
Esta no es la primera vez que Syabitova habla sobre Dmitry Alexandrovich. Anteriormente, ya había comentado sobre su difícil período post-divorcio, instando a quienes lo rodean a prestar más atención a su estado. Entonces, la casamentera insistió: una persona después de una ruptura necesita ayuda, no nuevos intentos de tener relaciones para ahogar el dolor.
La vida personal de Dmitry Dibrov tras su separación de Polina está constantemente bajo el escrutinio público. Regularmente aparecen noticias sobre sus posibles romances y su atracción por mujeres jóvenes. Esto es precisamente lo que, según Syabitova, le causa preocupación. La casamentera está segura: la edad no es motivo para renunciar a la felicidad, pero es importante evaluar con sensatez las propias fuerzas y no intentar seguir las tendencias juveniles a toda costa.
"Si una mujer joven vive mucho tiempo con un hombre mayor, significa que el sistema de satisfacción de las necesidades de cada uno de los cónyuges permanece inalterable. Por supuesto, la diferencia de generaciones se expresa en la diferencia de puntos de vista. Cuando las personas, siendo jóvenes, formaron una familia, tuvieron hijos, pasaron por mucho y envejecen juntas, esa es una historia correcta. Pero en las relaciones no hay reglas universales. Cada persona elige su propia historia de vida. Y los jóvenes también se divorcian", reflexiona la presentadora del programa "¡Hagamos la boda!".








