El ruidoso divorcio del empresario Roman Tovstik, de 51 años, y su exesposa Elena, de 41 años, continúa cobrando fuerza, convirtiéndose en una verdadera guerra de información comprometedora. A pesar de la disolución oficial del matrimonio, la batalla por la propiedad y los seis hijos en común no cesa.

Recientemente, Elena acusó públicamente a su exmarido de ignorar a sus herederos y de una vulneración financiera. La respuesta de Roman, quien actualmente mantiene una relación con Polina Dibrova, no se hizo esperar.

La defensa del empresario afirma que el problema no reside en la falta de voluntad del padre para comunicarse con los niños, sino en las acciones premeditadas de su exesposa. El abogado defensor de Roman, Filipp Ryabchenko, reveló detalles impactantes del procedimiento de ejecución.

«El tribunal ha establecido el orden de comunicación de Roman con los niños, pero este se cumple de manera arbitraria y no de forma completa. Debido a su incumplimiento, se está llevando a cabo un procedimiento de ejecución. En su marco, un alguacil judicial dictó una orden de restricción temporal de la salida de Elena de la Federación de Rusia. También se han documentado casos en los que Elena dejaba de responder a Roman y lo bloqueaba, limitando su acceso a los niños. Según la correspondencia disponible, tales episodios han ocurrido y ocurren repetidamente inmediatamente después de recibir el último pago del mes. No nos corresponde evaluar públicamente los motivos de tal comportamiento; la cronología de los pagos y la correspondencia se han conservado y se presentarán ante el tribunal», declaró Ryabchenko.

La situación en la numerosa familia Tovstik está al límite. Los hijos mayores, menores de edad, decidieron vivir con su padre, mientras que los más pequeños se quedaron con su madre. El hijo de 19 años, Andrey, se mudó con sus abuelos.