Nataliya Gulkina todavía no puede aceptar que "Mirage" fuera prácticamente destruido por escándalos. La cantante está convencida de que el grupo podría seguir llenando estadios hoy si no fuera por las interminables disputas que empañaron su historia.

Para Gulkina, "Mirage" siempre fue un fenómeno único en la escena pop rusa. No oculta su decepción: la popularidad del grupo, que una vez conquistó a millones, en los últimos años solo se ha visto empañada por una serie de escándalos. "Todavía me duele que desperdiciáramos un grupo así. Es un diamante que se hizo añicos contra el suelo. Es una pena, una gran pena. Ahora podríamos estar de gira y llenar estadios, pabellones deportivos. Y nada de eso existe...", se lamenta Nataliya.

Según la cantante, los constantes conflictos entre los miembros del proyecto arruinaron la percepción del grupo legendario por parte del público. "Con sus escándalos, suciedad y rencillas, la sensación de cuento de hadas se arruinó. Intenté no responder a la grosería con grosería. Pero de todos modos, el amor se vio empañado", confesó en el programa "Откройте, Давид" en el canal "Moskva-24".

La propia Gulkina, tras abandonar "Mirage", no desapareció de los escenarios. La artista de 62 años continúa su carrera en solitario, aunque no sin dificultades. Tras su separación del grupo, se encontró en una situación difícil: estallaron disputas por los derechos de los éxitos y Nataliya perdió la oportunidad de interpretar canciones que durante muchos años se asociaron precisamente con ella. Tuvo que formar un nuevo repertorio y también enfrentarse a litigios con los autores de esas canciones.

Hoy en día, Nataliya se toma con calma no solo su pasado profesional, sino también los cambios en su vida personal. La cantante confiesa que ahora está soltera y que hace mucho tiempo que dejó de buscar relaciones. Disfruta de la sensación de libertad y vive feliz para sí misma y sus hijos. La artista tiene dos hijos adultos: su hijo mayor, Aleksey, tiene 42 años, y su hija Yana, 27, por lo que no requieren mucha atención y cuidado.

"Hace mucho tiempo que me calmé. No busco mi amor. No a todas las personas les sucede que se enamoran hasta perder la cabeza. A mí me pasó. Si esto sucediera de repente, sería realmente un milagro, porque ya no creo en ello. Y no lo busco. Me siento perfectamente bien. Sí, soy una persona soltera, tengo hijos adultos, los ayudo en lo que puedo", concluyó Nataliya.