El espectacular show de Dima Bilan "Tu № 1", celebrado el 31 de julio en el VTB Arena, se convirtió en un gran escándalo. En lugar del triunfo que el artista esperaba, internet explotó con una ola de indignación de los fans. La principal queja es la organización deficiente, que arruinó la velada a miles de personas.

Especialmente afectados se vieron aquellos que desembolsaron dinero por entradas caras a la zona de fans. Los organizadores se las arreglaron para instalar el escenario a tal altura que Bilan simplemente desapareció de la vista de los espectadores de las primeras filas. Los fans enfurecidos exigen compensación y bombardean al cantante con mensajes de enojo.

Bilan no se quedó callado y grabó un mensaje. "Moscú, tengo un mensaje importante para ustedes. Lo que presentamos el 31 de julio es realmente el primer concierto innovador de esta magnitud de su tipo. Ni nosotros, ni probablemente toda la industria, hemos tenido una experiencia así antes", declaró el artista.

Al mismo tiempo, reconoció que las innovaciones técnicas probadas por primera vez no siempre funcionan a la perfección y conllevan riesgos. Sin embargo, según él, así es como nace el futuro: "...así es como nace lo nuevo: a través de la audacia, la experiencia, la búsqueda y el desarrollo constante".

El cantante aseguró que su equipo ya está analizando detalladamente todos los defectos y encontrará la manera de mantener la innovación del espectáculo, pero al mismo tiempo hacer que la visibilidad sea cómoda para todos los sectores del recinto. Subrayó que para él esto no es solo una formalidad: "Porque avanzar no es solo la capacidad de concebir e implementar algo nuevo, sino también la habilidad de escucharse mutuamente, discutir honestamente los momentos difíciles y sacar las conclusiones correctas".

Dima instó a no olvidar la audacia del propio experimento. En su opinión, los espectadores esa noche no fueron solo observadores, sino participantes directos del proceso: "Lo principal es entender: juntos, con ustedes, no solo vimos un concierto. Fuimos parte de un gran experimento y realmente hicimos historia".

Bilan recordó que siempre se toma muy en serio su actuación en el escenario y que vive lo sucedido emocionalmente incluso más de lo que parece. Está dispuesto a admitir que la impresión de cada espectador debe ser impecable, independientemente de su lugar en el recinto. Por el momento, él y su equipo ya se han puesto a trabajar para solucionar el problema.

Para concluir, Bilan intentó desviar la atención de lo negativo hacia la importancia del evento en sí: "...quiero que, tras todas las discusiones, no perdamos lo principal: el 31 de julio realmente tuvo lugar un gran evento. Un estadio enorme, decenas de miles de personas, la música que vivimos juntos y una energía que era imposible de inventar o falsificar". Señaló que esa noche resultó ambigua, brillante y emotiva, lo que significa que son precisamente estos momentos los que se convierten en historia real: ruidosa, audaz y genuina.